Causas: Alteración del equilibrio hormonal, depresión y uso de algunos fármacos como tranquilizantes o hipotensores. También puede influir Factores educacionales o emocionales, como por ejemplo, percibir la sexualidad como pecado, así como posibles conflictos en la pareja.
Opciones de Tratamiento: Acudir con el ginecólogo o urólogo para un chequeo general; si no existen causas físicas consultar algún sexólogo, educador, o sexo terapeuta.