Para empezar la masturbación se ha llegado a ver exclusiva de los hombres y sobre todo de los hombres jóvenes, todavía existen caballeros de una edad entre 35 a 45 años que cuando se les plantea la posibilidad de la masturbación para trabajar el trastorno de eyaculación precoz y llegan a mencionar “pero ya no estoy en edad de hacer eso”.
Ahora imagínense que una mujer joven o adulta pueda llegar a practicar la masturbación como una forma de satisfacción personal, de autoconocimiento o de una variante dentro de la relación de pareja; seguramente escucharan frases como: “Eso es algo sucio”, “sólo lo practican los hombres” o “Eso es sólo para las mujeres solteras” esta última en el mejor de los casos ya que no se niega pero sólo se acepta en mujeres solteras.
En realidad la masturbación es una actividad que les permite a muchas mujeres y hombres, saber que les agrada y que no en una relación sexual, el permitirse conocer su cuerpo y sus sensaciones lleva a muchas mujeres a tener una percepción de control sobre su cuerpo a saber que son capaces de generarse placer y a ir trabajando sus miedos o dudas sobre la sexualidad.
¿Genera algún daño físico o psicológico esta práctica? Daño físico si al estarlo haciendo la mujer o el hombre pudieran llegar a utilizar objetos que pueden volverse peligrosos como botellas o desodorantes por ejemplo. ¿Y daño psicológico? , tampoco, salvo el conflicto en el que entran las personas que desde su educación o valores crea que lo que está haciendo es malo o pecado.
Si tienes dudas de este u otro tema, te invito a que nos llames al Centro Nacional de Diagnóstico para las Enfermedades Emocionales