Más que bueno o malo, se tendría que pensar en adecuado o no en el momento en el que se desea tenerlo. Al hablar con los adolescentes de estos temas de sexualidad, cuando se llegan a tocar estos temas en casa, es importante hacerles una pregunta ¿Estás listo para afrontar cualquier posible responsabilidad?
¿Qué responsabilidad? Sería la primera pregunta que harían los chicos, la mayoría de los adolescentes no piensan en consecuencias, se basan más en la satisfacción momentánea y si aunamos esto a la falta de información y de apertura en tema de sexualidad se conjunta todo para tener un incremento en embarazos no planeados o aumento en las infecciones de transmisión sexual.
El permitir que los hijos hablen de sus dudas sexuales en el ámbito familiar, no es darles permiso de tener actividad sexual, es abrir un espacio de confianza con ellos en donde los padres, como adultos experimentados, pueden orientarlos. Pero recuerden que la orientación es sin gritos, insultos, regaños o prejuicios.
Si tienen dudas como padre de cómo tratare estos temas con los hijos llámenos al Centro Nacional de Diagnóstico para las Enfermedades Emocionales.