Muchos de estos sentimientos negativos pueden ser originados por una traición, un abandono, una ofensa, un abuso, una agresión, etc. Cualquiera que sea la razón por la cual se viva con odio, lo mejor es poder perdonar
Se tiene la idea equivocada que perdonar es olvidar, pero estas dos palabras no son sinónimos, olvidar es imposible, a menos que se sufra un daño neurológico que deshabilite las funciones del recuerdo. Otra idea equivocada es creer que perdonar implica pasar por alto las acciones que nos lastimaron.
¿Entonces qué es el perdón? Es liberarse de las personas que aunque ya no estén, psicológicamente ya no nos mantenemos atados a ellos.
Para lograr esto es necesario saber que el perdonar, no es hacer que nada pasó, por ejemplo, alguien puede perdonar a un delincuente por un daño ocasionado, pero eso no implica que no pague su condena; al contrario, es poder decir: "Te perdono y no te guardo rencor, pero tus actos tienen una consecuencia". Así, el perdón es un proceso de sanación individual, no de impunidad.
Un segundo elemento es la comprensión, es necesario entender el por qué alguien hizo lo que hizo. Entender el porqué de las cosas libera de una carga de "maldad" a quien comete un acto que nos afecta, a la vez que nos quitamos el "título personal" de una ofensa. Siempre existe una razón y un porqué de los actos, el comprenderlo nos ayuda a reflexionar las cosas quitándole una carga negativa a los hechos.
Si tienes resentimientos, odio, emociones negativas y no puedes perdonar a quien te ha hecho daño, comunícate con nosotros al 01 800 911 66 66, opción 3. Un psicólogo te ayudará a encontrar la mejor manera de solucionar tus problemas emocionales.