Muchas parejas permanecen unidas por motivos independientes a la relación, como los hijos, dependencia económica, miedo a no encontrar otra pareja, a la soledad, costumbre, el qué dirán, etcétera, pero otras piensan que si la relación de pareja ya no funciona hay que terminarla. Visión simplista de la situación; no podemos negar que cualquiera de las situaciones antes mencionadas se vuelven beneficiosas para cada miembro de la pareja, tampoco podemos olvidar que el amor puede seguir presente en la relación a pesar de tener tantos conflictos.
El divorcio o la separación se ven como la opción más fácil, incluso la gente señala: “Si no se llevan bien, para qué seguir juntos”, como si fuera la única alternativa. Pero el intentar solucionar las diferencias en un lugar neutral y con la orientación de un profesional puede darles la oportunidad de mejorar, ya que la terapia de pareja brinda elementos para enfrentar lo
que pareciera no tener solución.
En cualquier relación se presentan los conflictos, mismos que pueden representar una oportunidad de crecimiento mutuo; podemos decir que a las parejas las mata la falta de opciones para enfrentarlos.
Hay varias causas o situaciones que pueden llevar a la pareja a una crisis: no ver cubiertas sus expectativas o deseos que tenían cuando se unieron; la interpretación de lo que dice o hace el otro; disfunciones sexuales que no se quieran hablar por el miedo a la burla, como disfunción eréctil; la dificultad que se tenga para la expresión de las emociones y afrontamiento de los conflictos; por mencionar algunos.
Si tu relación de pareja está atravesando por algún conflicto, te pido que te comuniques al Centro Nacional de Diagnóstico para las Enfermedades Emocionales, donde uno de nuestros psicólogos te escuchará y orientará de manera gratuita.