Así, uno de los factores que contribuyen a la apatía o el desgano del niño al momento de realizar sus labores escolares, es la falta de razones para seguir estudiando, pues el argumento usual: "Si estudias vas a tener una mejor vida (económica) que nosotros", contrasta con el hecho de que muchas personas sin preparación académica reciben mejores salarios que aquellas que tienen una carrera profesional.
Otro factor que influye negativamente es que muchos padres sólo miran televisión, leen revistas de espectáculos y difícilmente realizan alguna actividad cultural, con lo que el niño asocia que "aprender o conocer es aburrido".
Por tanto, si se pretende que la disposición hacia las actividades escolares mejore, será necesario proporcionar un ambiente más estimulante y, para ello, algunas recomendaciones pueden ser:
- Transmitir el mensaje de que aprender es divertido y gratificante.
- Acondicionar un espacio y hora específica para las actividades escolares.
- No etiquetar con palabras como "burro", "flojo", que influirán en la baja autoestima.
- Acompañarlo en la realización de las tareas hasta que pueda hacerlas sin supervisión.
- Evitar ver la TV y la presencia de otros niños jugando o cualquier situación que reste atención.